Escritos sobre arte y artistas, Vasili Kandinsky

Max Bill, alumno de Kandinsky en la Bauhaus, reúne en este volumen diversos ensayos sobre la teoría del arte escritos por Vasili Kandinsky (Moscú, 1866- Neuilli-sur-Seine, 1944) no incluidos en sus libros anteriores: De lo espiritual en el arte (1911) y Punto y línea sobre el plano (1926, noveno libro de la Bauhaus).

Su actividad como educador y profesor no comenzó hasta 1922 cuando fue llamado a la Bauhaus de Weimar que Walter Gropius había inaugurado en 1919. Extraigo a continuación algunas ideas.

Sobre el problema de la forma
(Publicado 1912, Revista El jinete azul)

19. Cuando se dan las condiciones necesarias para que madure una forma precisa, el anhelo o impulso interior alcanza el poder de crear en el espíritu humano un nuevo valor que empieza a vivir consciente o inconscientemente dentro de la persona. Consciente o inconscientemente, la persona empieza entonces a buscar una forma material para el nuevo valor que vive dentro de ella en forma mental.

20. La mano negra impide el desarrollo, el movimiento hacia delante. La mano negra ciega a los hombres, aniquila la libertad que mueve al espíritu humano hacia delante y aniquila el espíritu abstracto que lo mueve hacia arriba…Los seres humanos recelan de todo valor nuevo.

21. El nuevo valor conquista a los seres humanos muy paulatinamente. Así se hace patente que lo absoluto no se debe buscar en la forma (materialismo). El sonido es, pues, el alma de la forma, esa forma que sólo cobra vida a través del sonido y que actúa desde dentro hacia fuera.

22. La necesidad genera la forma.

23. Lo más importante no es la forma (materia) en general, sino el contenido (espíritu) Ante una obra hay que adoptar la postura que permita a la forma y, a través de ella, al contenido (espíritu, sonido interno) actuar sobre el alma. /…lo más importante del problema de la forma es la cuestión de si nació o no de una necesidad interna.

24. Características de una gran época espiritual (seis años después estallaría la IGM) 1. Una gran libertad 2. que hace audible el espíritu; 3. espíritu que vemos manifestarse con una fuerza insólita en los objetos y que 4. acabará convirtiendo en herramientas suyas todos los ámbitos espirituales para 5. crear en cada ámbito espiritual, también en las artes plásticas (sobre todo en la pintura), muchos medios de expresión (formas) individuales y colectivos 6. toda materia será usada como elemento de la forma.

25. Acerca de la libertad utiliza una genial comparación: El escarabajo que corre en todas las direcciones debajo de un cristal se cree en posesión de una libertad ilimitada. Sin embargo, a una distancia determinada choca con el cristal; ve más allá pero no puede ir más allá. Ahora bien, el desplazamiento del cristal hacia delante le da la posibilidad de recorrer más espacio, pero su movimiento principal es dirigido por la mano que mueve el cristal. De ese mismo modo, nuestra época, que se cree totalmente libre, chocará con determinadas fronteras que “mañana” serán desplazadas.

No hay que ponerse límites, porque ya los hay. Este principio es válido tanto para el remitente (artista) como para el destinatario (contemplador). El contemplador puede y debe seguir al artista sin temor a ser conducido por caminos errados. Si físicamente el hombre no es capaz de avanzar en línea recta (¡los senderos por el campo!), mentalmente lo es mucho menos. Entre las sendas mentales a menudo la recta es la larga por ser la errónea y, muchas veces, las que parece errónea es la mejor de todas.

26. El apego pusilánime a una forma acaba conduciendo irremediablemente a un callejón sin salida, y el sentimiento abierto, a la libertad. Lo primero significa seguir a la materia, lo segundo, seguir al espíritu: el espíritu crea una forma y pasa después a otras formas.